Historia,
leyenda y espectáculo
Las fiestas de Moros
y Cristianos son las más importantes de Alcoy. Están
dedicadas a San Jorge y a su alrededor existe una gran
tradición. Se celebran desde el siglo XVI y recuerdan
una batalla ocurrida en 1276. En aquella época, la
ciudad se encontraba en la zona fronteriza con el
territorio dominado por los musulmanes en la
península. Las escaramuzas eran frecuentes y el 23 de
abril de ese año, las tropas árabes de Al-Azraq
intentaron asaltar la villa. Cuenta la leyenda que, en
el transcurso del enfrentamiento, apareció San Jorge y
gracias a su intervención, el ejército cristiano ganó
la batalla, provocando la retirada definitiva de los
musulmanes. Como reconocimiento, los habitantes de
Alcoy le nombraron patrón de la localidad y
prometieron celebrar una fiesta en su honor cada 23 de
abril.
Todos los años, el 22, el 23 y el 24
de abril, la ciudad se engalana como si fuera la Edad
Media para vivir su fiesta mayor. El primer día, se
produce el espectacular desfile de los bandos moro y
cristiano: los miembros de las distintas agrupaciones
que componen cada uno de los ejércitos recorren las
calles de Alcoy con porte majestuoso y vestidos con
atuendos de lujo. Alrededor de 5.000 personas
participan en este acto multitudinario. El segundo
día, se celebran los diferentes actos en honor a San
Jorge. Y el tercero, se realiza la gran batalla en el
castillo instalado en la plaza de España, que
simboliza la ciudad. Hasta allí se acercan las tropas
musulmanas para intentar que los cristianos se rindan,
pero la oferta es rechazada y comienza una lucha que
acaba con la ocupación de la fortaleza por parte de
los árabes. Por la tarde, el ejército cristiano vuelve
a reconquistar el castillo y, tras negociar sin éxito
la rendición de los ocupantes, empieza el combate
final, en el que los moros son derrotados. Por la
noche, la aparición de San Jorge pone fin a estos tres
días de fiestas hasta el año siguiente. El patrón de
la ciudad surge en lo alto del castillo, montado a
caballo y lanzando flechas que, si lo desea, puede
llevarse como recuerdo.